Con la tecnología de Blogger.

.

.

Desconociendo a Dios.

lunes, 25 de noviembre de 2013


Oseas profetizó en un periodo marcado por la idolatría y la continua desobediencia tanto del Reino del Norte como del Reino del Sur (5:5; 5:10-11). La profecía denuncia la infidelidad de Israel al irse tras dioses que prometían fertilidad y abundancia, olvidando así al Dios que prometió bendecirlos si permanecían fieles a su alianza. Además, cuando Israel/Efraín se vio en necesidad, buscó su auxilio, al igual que Judá (Isaías 30:1-7), en potencias del momento, evitando acudir al Único que podía satisfacer verdaderamente sus necesidades.



A lo largo del libro, el profeta enfatiza la falta de conocimiento de Israel, respecto a Dios y sus mandamientos. Este desconocimiento es visto como la causa de su destrucción, como se ve en 4:6. El profeta, parece no estarse refiriendo a un desconocimiento completo de quien era Dios, sino al hecho de que Israel no lo tuviera presente en su camino y al mismo tiempo a no reconocerlo como su Dios. Por las imágenes que el profeta emplea para hablar de Dios (padre, esposo), vemos que tiene en mente un conocimiento relacional, vivencial, con el Señor. En el 8:2, en medio de una sección donde se enfatiza la desobediencia de Israel, se muestra el clamor de éste diciendo: “¡Dios mío, los de Israel te conocemos! tal declaración es desmentida por su conducta, y solo puede entenderse como una ironía, pues conocer al Señor implica actuar acorde al conocimiento que se tiene de Él. Israel, no reconoce los preceptos de su Señor, los ha llegado a considerar como algo extraño (8:12), dos versos después el profeta concluye que Israel se ha olvidado de su hacedor (8:14). 

Este marcado énfasis del profeta tiene por finalidad mostrar que la corrupción de Israel se desprende de una falta de conocimiento de Dios, un conocimiento que debe estar íntimamente ligado y a su vez evidenciado en la fidelidad a Él. Nada ganarían con la práctica de rituales si su corazón estaba alejado de Dios.

“Porque más me deleito en la lealtad que en el sacrificio, y más en el conocimiento de Dios que en los holocaustos” (Oseas 6:6, LBLA).

El libro de Oseas, no solo le promete castigo a Israel, como se ve en el 8:13, 9:7, 9:17, sino además restauración (11:1-11, 14:1-4). El propósito del libro tiene que ver con el llamado que Dios le hace a Israel para que se arrepienta y regrese a Él, quien no ha dejado de amarlos aun en su infidelidad. Aun el juicio es una manera como Dios busca que sus hijos se vuelvan a Él; quien los hirió, es el único que los puede sanar.


¿Ves alguna similitud entre la historia de Israel y tu propia historia?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 

Seguidores

Datos personales